Mauricio Villamizar, codirector del Banco de la República de Colombia, ha emitido una severa advertencia sobre la implementación de controles de precios como mecanismo para contener la inflación, calificando dichas medidas de peligrosas e incluso nefastas para la economía nacional. En una entrevista concedida a Bloomberg Línea, el funcionario subrayó que la estabilidad de precios no se consigue mediante decretos administrativos, sino a través de una política monetaria coherente. Estas declaraciones surgen en un momento crítico, donde Villamizar considera imperativo que la próxima Junta Directiva del emisor envíe una señal fuerte que ratifique el compromiso institucional con la meta de inflación del 3%.
La controversia se enmarca en las recientes decisiones del Gobierno de Gustavo Petro, que ha decretado un aumento del salario mínimo superior al 23% para el año 2026. Ante el temor de que este incremento se traslade a los consumidores, el Ejecutivo ha intensificado su discurso de vigilancia; el mandatario ha solicitado a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) un monitoreo estricto, mientras que el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, confirmó que se estudian decretos para intervenir sectores con alzas injustificadas. Villamizar, sin embargo, desestima la viabilidad de estas intervenciones, argumentando que para muchas pequeñas empresas es materialmente imposible absorber el costo laboral sin ajustar precios, y tildó de fiscalismo mágico la pretensión de controlar el costo de vida por vía administrativa.
Desde la perspectiva técnica, el codirector alerta sobre un entorno macroeconómico exigente. Las expectativas de inflación se encuentran ancladas aproximadamente 1,5 puntos porcentuales por encima de la meta oficial, un desajuste previo incluso al impacto del nuevo salario mínimo. Villamizar señaló además la existencia de un fuerte impulso fiscal, calificado como altamente insostenible, que ha estimulado el consumo y agravado las presiones inflacionarias. La combinación de incertidumbre electoral y deterioro fiscal ha elevado el riesgo país de Colombia a niveles similares a los de Turquía y muy superiores a los de Brasil, afectando la inversión y la estabilidad cambiaria.
De cara al futuro inmediato, el codirector enfatiza que la herramienta más potente para enfrentar el ciclo económico es la credibilidad asociada a la autonomía del Banco Central, la cual permite actuar con base en análisis técnicos y no bajo ciclos políticos. Villamizar concluyó advirtiendo sobre la fragilidad de la situación actual: aunque la apreciación del peso ha ayudado recientemente, una reversión en la tasa de cambio podría amplificar de forma drástica los riesgos inflacionarios en lo que se anticipa como un año extremadamente retador para la economía colombiana.
Fuente original: www.bloomberglinea.com



